Hace varios años, la ONG internacional Oxfam dio en el clavo, subrayando claramente que el verdadero problema de nuestra civilización no es la pobreza, sino la desigualdad, la extrema desigualdad. No era la única organización que lo entendía de esta forma, pero es una de las pocas que activamente se dedica a mantener el debate en torno a ella y mostrar sus impactos negativos en la sostenibilidad de esta civilización.
Este año, Oxfam volvió a publicar su informe sobre desigualdad en el mundo, titulado “El saqueo continúa: pobreza y desigualdad extrema, la herencia del colonialismo”.
Dejar una respuesta